21

1994 |
Estados Unidos

The Paper

El diario / El periódico / The Paper: detrás de las noticias

Director: Ron Howard
Reparto: Glenn Close, Jason Robards, Michael Keaton, Paul Bladden, Randy Quaid, Robert Duvall
Periodismo como tema: Central
star
IMDB: 6,6/10 |
Letterdbox: 3,2/5

N Oscar

Plataformas donde mirarla en tu país:

Todo puede suceder en The New York Sun, un diario sensacionalista y destartalado donde sólo importan las cifras de circulación.
La base narrativa se centra en la lucha de poder que se desata en una redacción periodística a partir de la decisión de publicar o no una primicia informativa. Podría decirse que se ubica en un escalón intermedio en la construcción de la figura del reportero, apelando a los matices y la discriminación entre los “buenos” y “malos” cronistas.

El escenario del filme es la redacción de The New York Sun, una publicación popular pero poco prestigiosa. Sus periodistas reconocen que “no somos un periódico serio como el Washington Post” y se asumen como sensacionalistas. Aquí el sensacionalismo es un contrato de lectura posible y no una manera desleal de hacer periodismo. Esto es, saben que el límite que no se puede cruzar es publicar una noticia como verdadera cuando se conoce la falsedad de esa información.

En el único día en el que se desarrolla la película, los periodistas se encuentran con un problema. Cuando realizan la lectura de los periódicos de la competencia, encuentran que no publicaron una noticia sobre un asesinato racial, en el que dos jóvenes negros parecen haber asesinado a dos empresarios blancos.

Pero el editor Henry Hackett (Michael Keaton) obtiene un dato que desmiente la versión oficial de los hechos difundida con gusto por casi todos los medios. Sabe que la policía arrestó a los jóvenes para simular la celeridad de su trabajo y aprovechando la xenofobia reinante. Además, descubre junto a Michael McDougal (Randy Quaid) que las personas asesinadas eran los dueños de una financiera y debían cinco millones de dólares a la mafia. Pero necesitan tiempo para confirmar su primicia.

Esta noticia desencadena un conflicto interno en la redacción. La gerente editora Alicia Clark (Glenn Close) sólo está interesada por cumplir los tiempos de cierre, porque la tardanza significa una pérdida económica para el diario. “Hoy los acusamos, mañana los exoneramos”, afirma Clark. Sin embargo, con la ayuda de Bernie White (Robert Duvall), el experimentado director, Hackett logra extender la hora de cierre.
En la central policial, Hackett y McDougal consiguen la confirmación de la exclusiva. Corren a la redacción y escriben la noticia con rapidez. “No fueron ellos” es el título. Pero cuando bajan a los talleres, ya están imprimiendo y Clark se niega a parar las rotativas y cambiar la primera plana. Hackett le recuerda las pautas éticas del diario: no publicar una noticia sabiendo su falsedad. Clark sólo se muestra interesada por la economía del Sun.

El final permite la redención de todos los personajes. La editora se arrepiente y manda a imprimir la nueva información. Por su lado, Hackett recibe el reconocimiento de los demás medios. Esa ruptura de la ética periodística que no se atreven a realizar los reporteros de The Paper sí será realizada por los periodistas cinematográficos de otras películas de los noventa (Natural Born Killers, Mad City).
A pesar de estar dirigida por Ron Howard, una de las figuras mainstream de la industria cinematográfica, The Paper tiene un envidiable ritmo propio y transmite de manera electrizante la adrenalina de una redacción, tal como lo hicieron en el pasado clásicos del género como The Front Page (1931) o Deadline - USA (1952).

Los personajes están bien delineados y todos acusan, de una manera u otra, el impacto que el periodismo tiene en sus vidas personales (falta de sueño, la bebida como escape, conflictos familiares por poner a la profesión por encima de los seres queridos).

Los diálogos son filosos y tocan varios de los tópicos abordados en otras películas. Una subtrama paralela muestra a Hackett yendo a una entrevista al Sentinel (clara referencia al modelo más prestigioso del New York Times), donde el director de la competencia le ofrece un empleo más tranquilo y mejor pago en un periódico que dedica a “cubrir el mundo”, no solo Nueva York, algo que el protagonista termina rechazando. Uno de los mejores diálogos se produce entre el director White y la gerente editora, que a pesar de su rol ejecutivo no está satisfecha con su salario. White cuenta la anécdota de un viaje suyo a Grenoble para unos Juegos Olímpicos y la dificultad que tenían él y sus colegas para pagar la cuenta del restaurante al que habían ido. “La gente que cubrimos... nos movemos en su mundo pero es su mundo. No puedes vivir como ellos, Alice. Nunca estarás a su altura. Si tratas de hacer este trabajo por el dinero, siempre serás miserable. No conseguimos el dinero. Nunca lo hemos hecho, nunca lo haremos.”

El co-guionista Stephen Koepp tiene experiencia en el mundo del periodismo, ya que fue editor en jefe de la revista Time. Escribió el guión a cuatro manos junto a su hermano David, también guionista de Spider-Man (2002).

Manuel Barrientos y Federico Poore