1958 |
Estados Unidos

The Quiet American

El americano tranquilo

Director: Joseph L. Mankiewicz
Reparto: Audie Murphy, Claude Dauphin, Giorgia Moll, Michael Redgrave
Periodismo como tema: Intermedio
star
IMDB: 6,6/10 |
Letterdbox: 3,2/5

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En plena guerra de Indochina, un corresponsal inglés se ve envuelto en un triángulo amoroso con una joven vietnamita y un agente comercial norteamericano.

En la Saigón de 1952, en plena guerra de Indochina, el cadáver de un joven agente comercial norteamericano aparece flotando en el río, en medio de los festejos del Año Nuevo Chino. Thomas Fowler, el experimentado corresponsal del London Times, es investigado por la policía por su presunta vinculación con el crimen: junto al americano competían por el amor de una bella vietnamita.

Está basada en la novela homónima de Graham Greene, quien recrea su experiencia como corresponsal de guerra para The Times y Le Figaro en Saigón entre 1951 y 1954 y cuestiona tanto el colonialismo francés como el incipiente intervencionismo norteamericano. Pero Mankiewicz se tomó libertades en la adaptación que fueron duramente cuestionadas por el novelista. “Los cambios más extremos que he visto de un libro mío eran en The Quiet American; podría pensar que el filme estaba hecho deliberadamente para atacar al libro y al autor. Estoy plenamente convencido de que el libro sobrevivirá pocos años más que la incoherente película del señor Mankiewicz”, escribió Greene. El punto central de la crítica pasa por las modificaciones en torno al personaje del “americano”. Si en la novela era una agente encubierto de la CIA que busca instalar una “tercera fuerza” nacionalista (con apoyo norteamericano) entre el colonialismo y el ejército comunista; la película presenta a un joven idealista con algunos intereses comerciales menores. Así se diluye el trasfondo político y la acción se centra en el triángulo amoroso. En esa medianía (tal vez es la película más floja de Mankiewicz), se destaca la actuación de Redgrave, que compone a un hombre desesperanzado y levemente cínico, que muestra su desdén ante los discursos en defensa de las libertades individuales y la democracia que proclama el americano. “¿Por qué habló de política? No me interesa. Soy periodista. No me incumbe. Voy a seguir trabajando gane quien gane en la guerra”, sostiene. Mientras una fuente lo elige porque “su neutralidad es conocida”, su esposa lo describe en una carta desde Londres: “Tu verdad siempre es temporal”. Fowler muestra su carácter sardónico cuando intenta traducir a su joven amante vietnamita frente al americano que le declara su amor y le ofrece un mejor “futuro”. Ella dice que no sabe qué significa esa palabra. Y él le dispara al alegorista texano: “El futuro es un tiempo extranjero”. Pero esa distancia impávida se quebrará cuando la joven decide dejarlo, y Fowler estalla en un llanto sordo, en la mejor escena del filme.

La obra de Greene tuvo una segunda adaptación en 2002 a cargo de Phillip Noyce.

Manuel Barrientos y Federico Poore